Este 10 de agosto, Colombia fue sacudida por un terremoto de magnitud 7.4. Las víctimas, entre fallecidos y heridos, superan los centenares, y los daños a la infraestructura son devastadores, dejando a una región sumida en la desolación y profundamente golpeada por la naturaleza.
En representación del Comité Interamericano de Educación Matemática y de la Red de Educación Matemática de América Central y El Caribe, deseo manifestar mi más profunda preocupación y expresar nuestra mayor solidaridad con el pueblo hermano de Colombia que atraviesa esta tragedia.
Nuestra comunidad de Educación Matemática cuenta con numerosos colegas y amigos en Colombia, particularmente en la región afectada. A todos ellos les enviamos nuestro afecto más fraterno y nuestros más sinceros deseos de una pronta recuperación, no solo material, sino, sobre todo, social y humana, ante el impacto de este sismo. Estaremos pendientes.
