Con profunda tristeza, me permito informar a la comunidad internacional de Educación Matemática sobre el fallecimiento de la Dra. Concepción Valdés Castro, ocurrido el 26 de julio de 2026. Su deceso tuvo lugar en un vuelo entre Panamá y La Habana, cuando regresaba tras su destacada participación en la Reunión Latinoamericana de Matemática Educativa (RELME) celebrada en Santo Domingo, República Dominicana.
Formación y primeros años
Cursó la enseñanza media superior en el histórico Instituto de la Víbora en La Habana, donde sus profesores de Física y Matemáticas sembraron en ella la pasión por estas ciencias. Aquella vocación compartida dio fruto, pues varios de sus compañeros de aulas siguieron un camino similar.
Ingresó a la educación superior en el contexto del plan de estudios especial implementado a principios de la década de 1960 —un período de profunda reestructuración universitaria tras la Reforma Universitaria—, lo que le permitió completar el cuarto y quinto años de la carrera en un único curso escolar. Formó parte del segundo grupo de graduados en este nuevo marco académico.
Desde el inicio de sus estudios se incorporó como alumna ayudante; sin embargo, ya en el segundo año de carrera debió asumir la responsabilidad de impartir conferencias a los cursos inferiores para cubrir la falta de docentes en la facultad. En 1976 culminó su Doctorado en Ciencias Matemáticas en la prestigiosa Universidad Estatal de Moscú M. V. Lomonósov, convirtiéndose en la primera mujer cubana en titularse como Doctora en Ciencias Matemáticas.
Consagración a la docencia y labor académica
Conocida cariñosamente como “Conchita” por alumnos, colegas y amigos, dedicó más de 50 años a la docencia en la Educación Superior, la gran mayoría de ellos en las aulas de la Universidad de La Habana, donde fue fundadora de la carrera de Matemáticas e integrante del claustro docente de la Facultad de Matemática y Computación (antigua Facultad de Cibernética-Matemática).
Fue especialista de referencia en la asignatura de Análisis Matemático, considerada el eje central y el pilar fundamental en la formación de los licenciados en esta disciplina. El Análisis Matemático representó su principal trinchera pedagógica y la materia a la que consagró la mayor parte de su carga docente durante más de cuatro décadas.
Distinciones
Merecedora del Premio Sofía Kovalevskaya, otorgado por la Sociedad Cubana de Matemática y Computación, del Premio Raimundo Reguera, que distingue aportes sobresalientes en su disciplina y de varios reconocimientos nacionales e internacionales por su contribución al desarrollo de la Matemática.
Labor editorial y divulgación científica
Junto a su esposo y compañero de vida, el Dr. Carlos Sánchez Fernández (representante nacional del Comité Interamericano de Educación Matemática, CIAEM, en Cuba), desarrolló una prolífica obra pedagógica e historiográfica de la matemática. Entre sus libros y publicaciones:
- Los Bernoulli: geómetras y viajeros (Editorial Nivola, 2001)
- Las funciones. Un paseo por su historia (2007)
- El entrañable encanto de las matemáticas (Editorial Félix Varela, 2010)
- Kolmogórov. El zar del azar (Editorial Nivola, 2013)
Sus obras no solo abordaron la enseñanza técnica de la materia, sino que promovieron una rica visión humana e histórica del pensamiento matemático.
Legado y recuerdo
Su partida deja un vacío irreparable entre sus colegas, exalumnos y la comunidad iberoamericana de educadores matemáticos. Quienes tuvimos el privilegio de conocerla recordamos no solo su brillantez intelectual, sino su calidez, su carácter siempre alegre y su inquebrantable compromiso con la formación de nuevas generaciones.
Para el Dr. Carlos Sánchez Fernández, con quien compartió más de medio siglo de vida académica y personal, su memoria se convierte en un motor para continuar impulsando el desarrollo de la Educación Matemática en las Américas, prolongando así la obra y el espíritu que ambos construyeron juntos.
Para mí, personalmente, son muchos los recuerdos de Conchita, de aquellos en que compartimos, y de aquellos a través de Carlos, mi hermano de vida y amigo durante más de 30 años. En la XIII CIAEM de Recife fue la última vez que nos juntamos presencialmente. Aquí dos imágenes de esa oportunidad.
