Michèle Artigue
LDAR, Université Paris Cité. Francia
La enseñanza de las Matemáticas se enfrenta constantemente a nuevos retos. Esto es particularmente cierto hoy en día dada la acumulación de crisis, los avances tecnológicos y el hecho de que la enseñanza no está contribuyendo como debería a la lucha contra las desigualdades y las discriminaciones, y a la formación de ciudadanos comprometidos y críticos. Por supuesto, la enseñanza de las Matemáticas no es la única afectada por estas cuestiones, pero está claro que tiene un papel especial que desempeñar en un mundo en el que, aunque sigan siendo invisibles para muchos, las Matemáticas, a través de las tecnologías que permiten desarrollar, están cada vez más omnipresentes, en una evolución que parece volverse incontrolable. ¿Imaginábamos, por ejemplo, hace unos años, cuando nos enfrentábamos a la pandemia creada por la COVID-19 y sus efectos nocivos en los sistemas educativos, de los que
La enseñanza de las Matemáticas frente a los retos del mundo actual aún no nos hemos recuperado completamente en muchos países, el tsunami que iba a provocar la explosión de las tecnologías de inteligencia artificial generativa, de las que ChatGPT se ha convertido en un símbolo? ¿Previmos la necesidad de que los sistemas educativos se adaptaran con urgencia a estas tecnologías digitales que alumnos y profesores parecen estar adoptando con una rapidez que contrasta con la laboriosa integración de las tecnologías digitales cuyas posibilidades se ha intentado hasta ahora poner al servicio de la enseñanza de las Matemáticas: calculadoras, programas informáticos de geometría dinámica, hojas de cálculo, etc.?
Vivimos en un mundo cada vez más incierto, atrapados en espirales que parecen escapar a todo control. Los retos a los que se enfrenta la enseñanza en general, y la enseñanza de las Matemáticas en particular, son inmensos. Es necesario introducir cambios en los planes de estudios, en la formación del profesorado y en el acompañamiento de su desarrollo profesional y, de manera más general, en la forma de concebir las relaciones entre la Escuela y la sociedad. ¿En qué medida pueden ayudarnos los conocimientos acumulados durante más de medio siglo por la investigación didáctica? ¿En qué medida pueden ayudarnos tanto a pensar en estos cambios como a evitar las trampas en las que han caído regularmente las diversas reformas, a pesar de sus loables intenciones?
En esta conferencia, me gustaría compartir algunas reflexiones sobre estas cuestiones, basadas en mi experiencia personal y mis lecturas. Me enfocaré en cuatro problemáticas: las reformas curriculares, la integración tecnológica, la modelización y la interdisciplinariedad, y la formación y el desarrollo profesional de los docentes. Por supuesto, estas problemáticas están lejos de abarcar todo lo que requeriría un abordaje mínimamente exhaustivo del problema, pero corresponden a aspectos en los que he tenido oportunidades de trabajar y trataré de extraer algunas lecciones de esto. Aunque las separo por razones de exposición, no son en absoluto independientes. Por otra parte, aunque estoy convencida de que los conocimientos y la experiencia acumulados durante décadas pueden ayudarnos a afrontar los retos actuales, también estoy convencida de que tienen claras limitaciones a la hora de pensar en posibles respuestas, y trataré de señalarlo. Las necesidades de investigación que generan estos retos son, en efecto, también inmensas.
Ver trabajo completo en
https://ponencias.ciaem-redumate.org/cemacyc/article/view/704/558
Este texto forma parte de los trabajos para el IV Congreso de Educación Matemática de América Central y El Caribe, 2-7 noviembre 2025, Santo Domingo, República Dominicana.










