Dr. Emilio Lluis Riera (1925 – 2020)

0
100

El gran legado del Dr. Emilio Lluis Riera

Un personaje muy importante en la matemática mexicana y en la educación matemática del continente americano, falleció el 3 de enero de 2020. Me refiero al Dr. Emilio LLuis Riera.

El Dr. Lluis participó en la formación de muchos profesionales mexicanos, ya sea por su ejercicio de la docencia o por ser coautor de libros con los que se formaron varias generaciones de matemáticos o ingenieros de diversas instituciones.

Tuve oportunidad de convivir con él en varias ocasiones, aunque ya lo conocía de nombre y por medio de sus libros publicados, sobre todo cuando fui estudiante en la Escuela Superior de Física y Matemáticas del Instituto Politécnico Nacional. Tuve la fortuna de escuchar, de viva voz, parte de su historia que fue complementada por alguno de sus colegas o alumnos en varias oportunidades.

El Dr. LLuis nació en 1925, en España, y por las circunstancias de la guerra civil en su país, su familia emigró a Rusia, pero en el contexto de la segunda guerra mundial, tuvo que enfrentarse a diversas penurias, entre ellas de enfermedad y para encontrar oportunidades para su formación académica. Sus capacidades personales le permitieron avanzar significativamente, superando los rigores de las instituciones rusas. Sin embargo, por las condiciones que enfrentaban, su familia decidió trasladarse a México. Otra vez, realizar trámites y complicaciones para continuar su formación matemática.

En casi todo el mundo, en esa época, solamente se fomentaba el estudio de la matemática en cursos avanzados de ingeniería y México estaba en esa ruta. No obstante, desde la primera década del siglo XX, se había creado la Escuela Nacional de Altos Estudios, a partir de la cual, después de varios procesos que pasaron por la Facultad de Ciencias Fisicomatemáticas, en 1938 se fundó lo que ahora se conoce como la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Durante el inicio de su estancia en la UNAM, un maestro de Emilio Lluis le mencionó la existencia de la Facultad de Ciencias, que tenía pocos alumnos; eso despertó su interés por incorporarse a esa Facultad, para seguir su vocación.

Así, como docente y académico, tanto en la Escuela Nacional Preparatoria, como en la Escuela de Ingeniería, inició su importante trayectoria profesional en la UNAM. En la Facultad de Ciencias pudo concluir sus estudios de matemáticas, que había iniciado en Rusia, y realizar estudios de posgrado, para después convertirse en un personaje fundamental en el desarrollo de la propia Facultad de Ciencias y, a la postre, del Instituto de Matemáticas de la UNAM.

Emilio LLuis Riera se tituló de licenciatura el 1950, luego obtuvo el grado de maestría en 1951 y el de doctorado en 1954. Este es un hecho importante. Conviene mencionar que el Dr. Enrique Bustamante LLaca fue el primer mexicano que obtuvo el grado de Doctor en Matemáticas en el extranjero (en Princeton en 1944, asesorado por Alonzo Church, quien también había graduado a Turing), y también hubo otros a quienes la UNAM -por acuerdo del Consejo- les otorgó el grado de Doctor (como los Doctorados Honoris Causa). Emilio LLuis Riera, sin embargo, fue el primero en obtener un grado de Doctor en Matemáticas en México, siguiendo la ruta académica requerida hasta la fecha, obteniendo: licenciatura, maestría y doctorado, en su caso en la misma institución. La UNAM fue la punta de lanza para la creación de otras instituciones donde en la actualidad se realizan estudios de matemáticas abarcando todos los niveles académicos; varios de quienes generaron estas nuevas opciones para formarse como matemático fueron alumnos o lectores de los trabajos realizados por el Dr. Emilio LLuis Riera.

Los padres del Dr. Emilio LLuis fueron maestros. Tal vez siguiendo esa orientación, Emilio, además de ser matemático profesional (con gran prestigio internacional), se dedicó de manera importante a la difusión de la matemática y a la formación de matemáticos y de maestros de matemáticas. Esta convergencia de matemáticas y educación matemática era el resultado de las organizaciones de matemáticos profesionales y estaba en consonancia con el contexto internacional influido por la Reforma de las Matemáticas Modernas.

Su vocación por la formación de recursos humanos para la matemática lo colocó en la presidencia de la Sociedad Matemática Mexicana y la Asociación Nacional de Profesores de Matemáticas, pero también ocupó cargos en organizaciones internacionales como el Comité Interamericano de Educación Matemática (CIAEM).

Emilio Lluis fue vicepresidente del CIAEM entre 1979 y 1987 (cuando Ubiratan D´Ambrosio era presidente):

Comité Ejecutivo del CIAEM 1979-1987

Marshall Stone (EEUU) Presidente Honorario

Unbiratan D´Ambrosio (Brasil) Presidente

Claude Gaulin (Canadá) Vicepresidente

Emilio LLuis (México) Vicepresidente

Luis R Dante (Brasil) Secretario

También, fue, durante muchos años, el representante de México en la International Commission on Mathematical Instruction (ICMI).

Tuve oportunidad de coincidir con él en varias actividades, como concursos de oposición, elaboración de materiales para la Secretaría de Educación Pública de México, algunos congresos de matemáticas y de maestros de matemáticas, nacionales e internacionales, pero fue más relevante colaborar en su grupo de trabajo para organizar un congreso de CIAEM (la Sexta CIAEM, realizada en 1985 en Guadalajara, Jalisco); esto nos condujo a participar en la organización de otros congresos nacionales para maestros de matemáticas. Fuimos ponentes invitados de un congreso de matemática aplicada en Puerto Rico, en 1986. También coincidimos en una época en acciones de la Subcomisión Mexicana del ICMI. No olvido el tiempo que compartimos Emilio Lluis, la Dra. Alicia Ávila y quien suscribe en la elaboración de un documento sobre la enseñanza de las fracciones, un trabajo que finalmente no se publicó, pero que nos permitió tener reuniones muy interesantes y establecer importantes convergencias.

Lamentablemente, como nos lo comentó a varias personas y también expresó en entrevistas, las políticas de obtención de puntajes y otras presiones a las que han estado sujetos los investigadores mexicanos de alto nivel para obtener los apoyos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), lo concentraron casi exclusivamente en su labor matemática, que siempre fue relevante y productiva. Esto obedecía a que el contexto del SNI le requería mucho tiempo y no le permitía espacio para otras actividades. Su labor como difusor y la formación de recursos humanos para la matemática y su enseñanza, no eran valoradas como debería ser por el SNI. En estas circunstancias, tuvo limitaciones para continuar participando en foros donde se discutían las problemáticas de la educación matemática. Sin embargo, en la Universidad Autónoma de Querétaro, bajo su orientación, se fundaron estudios de maestría en este campo, que todavía están vigentes.

Varios de quienes somos parte del Comité Ejecutivo del CIAEM nos beneficiamos de su colaboración y orientación. Sin duda, dejó una importante huella en nuestra formación. Lamentamos mucho su fallecimiento. Que en paz descanse.

Eduardo Mancera Martínez

Vicepresidente del CIAEM.

Dejar comentarios

Por favor Ingresar para comentar